Benvinguts / Bienvenidos

Benvinguts a un espai on gaudir de ser conscient de la vida, de cada moment, de ser valuosos i de saber que tot pot canviar a millor, només cal descobrir com fer-ho.


Bienvenidos a un espacio donde gozar de ser consciente de la vida, de cada momento, de ser valiosos i de saber que todo puede cambiar a mejor, sólo hace falta descubrir cómo hacerlo.

viernes, 30 de marzo de 2012

¡Quiero dejarlo y no sé cómo!

Los seres humanos somos compulsivos por naturaleza, unos más, otros menos, pero todos lo somos. Según hacia donde "nos lleve" la compulsión, tendremos un problema o no. Las conductas compulsivas toman infinitas formas: compras compulsivas, coleccionismo, fumar, beber, drogas, morderse las uñas, culto al cuerpo (vigorexia, anorexia,ortorexia...), adición al sexo, a la cartomancia o a escribir en un blog (jeje), toma mil formas, pero todas comparten un mecanismo mental común: la compulsión.




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La compulsión, es aquel impulso irrefrenable que nos impulsa a hacer algo hasta perder el control y no poder parar. A veces puede ser colaborar con ONGs, ayudar a los desfavorecidos o recoger animales perdidos. Es decir, que es un mecanismo muy potente que nos hace ser muy eficaces en algo. Según lo que hagamos tendremos una conducta peligrosa para nosotros o no.

Como en todo, hay grados, y situaciones de más riesgo que otras. Y esto estará condicionado por la personalidad previa, el entorno, etc., etc. Pero mi intención no es analizar eso, sino el mecanismo mental que tienen en común todas las conductas compulsivas desde el punto de vista de la PNL( programación neurolingüística).

Como resultado de analizar este mecanismo mental en muchos casos de compulsión, vemos un factor en común, una secuencia mental, que en su mayor parte pasa tan rápido que no somos conscientes de lo que ha ocurrido. Mediante la hipnosis podemos ralentizar ese proceso y hacer consciente esos pasos que nos llevan a hacer un acto compulsivo. El patrón más frecuente que descubrimos es una sensación interna inicial que nos lleva a una imagen mental sugerente, pero que n nos atrae tanto como para no poder parar. En ese punto aún tenemos el control, aún podemos elegir hacer el comportameinto o no. Esta imagen, muchas veces acompañada de un diálogo interno que "la comenta o acompaña", puede dar paso a una segunda imagen mucho más "atractiva" que nos hace perder el control, cuando en nuestra mente aparece esta segunda imagen "debemos" realizar el comportamiento o nos vamos a sentir mal. Observad si las imágenes que he puesto os generan sensaciones o no y de qué tipo.Y por último está el comportamiento en sí que satisface la compulsió.

Por poner un ejemplo: tengo una sensació que interpreto como hambre, aparece en mi mente la imagen de una tableta de chocolate...me digo algo como...ummm estaria rico..., aparece la segunda imagen..el chocolate sostenido entre mis dedos mientras mis dientes lo rompen con el característico "clock" y la punta de mi lengua empieza a degustar su sabor y su textura. Bién , en la primera imagen puedo decidir no comer, o comer otra cosa, en la segunda ya no hay elección, nada sustituirá al chocolate "tengo que comer chocolate" , ya no tengo control sobre eso y si lo controlo, me siento mal. Eso es una cascada de compulsión. Todo pasa tan rápido y en ocasiones tan poco conscientemente que casi siempre entre la primera sensación y comer chocolate no sabemos que ha pasado, solo decimos...no sé, "de repente me apetecía mucho".

La PNL y la hipnosis, permiten hacer conscientes esos procesos e introducir cambios en su funcionamiento, de manera que podamos derivar la potente fuerza de la compulsión hacia un objetivo más satisfactorio para la persona. Es crear un nuevo camino neurológico que se desvíe antes de que aparezca la imagen mental que nos obliga a satisfacer la conducta compulsiva.

En resumen, la compulsión es una poderosa herramienta que nos acerca a los objetivos y que habitualemnte no es patológico, aumenta nuestra tenacidad y eficacia en la vida. En ocasiones, el comportamiento que genera, sí es perjudicial en sí msmo, o bién lo repetimos tantas veces que nos desequilibra nuestra vida o nos ocupa demasiado tiempo o espacio. En estos casos es cuando vale la pena intervenir y reorientar la conducta compulsiva en algo mejor para la persona.

Y además es bastante rápido de conseguir.

En algunos casos, habrá que hacer un trabajo de fondo de mucho más calado que simplemente cambiar la compulsión, a veces cambiar la compulsión puede dejarse para al final, ya que las compulsiones pueden darnos la pista que nos lleva a un problema mucho más relevante de la persona que será mucho más beneficioso a largo plazo que simplemente cambiar su hábito.

Recuerda, antes de funcionar como ahora, éramos así:



Por tanto aún podemos vover a serlo...

lunes, 26 de marzo de 2012

Quién no tenga personalidad múltiple que diga ¡nosotros!

Es un tema realmente muy complejo, así que partiré de la sistematización de niveles neurológicos del psicólogo Robert Dilts y sobre ello voy a añadir mi granito de arena.

Según Dilts, estamos organizados en varios niveles neurológicos: 

 

Empezamos en  el nivel más superficial, el entorno en el que vivimos, nos relacionamos, trabajamos , etc. es decir, el lugar donde realizamos nuestros comportamientos. Estos comportamientos necesitan , para poder ser hechos, de unas capacidades previamente aprendidas ( aprendizaje de conocimientos, aprendizaje emocional, experiencias vividas, etc.).  Por encima de nuestras capacidades están nuestros valores i creencias, que a modo de jerarquía, regularán nuestra expresión en el entorno. Estas creencias provienen de las experiencias vividas, de creencias de nuestros ancestros o personas de referencia, que nos han transmitido desde nuestra infancia, etc. y muchas veces no las cuestionamos, las damos por verdades universales. Son nuestras verdades.

A partir de todo lo dicho se configura lo que llamamos "identidad". Lo que respondería a la pregunta de quién soy yo. Luego ampliaremos este concepto.

Por encima de nuestra identidad, segun Dilts, estaría todo aquello que trasciende a uno mismo, su espiritualidad, su pertenencia a un sistema más grande (sociedad, profesión, familia, mundo, raza, religión...).

Todo modelo es una mentira que nos permite entender mejor la verdad, y este no es una excepción. Lo cierto es que es muy útil, en una terapia, identificar en que nivel o niveles se encuentra el problema para generar cambios a ese nivel específicamente. No es lo mismo decir "quiero dejar de fumar" -comportamiento- que "quiero dejar de ser fumador" -identidad- , por lo tanto la estrategia en una hipnosis, por ejemplo, debe tener esto muy en cuenta o estaremos apagando el fuego en el piso equivocado.

Por mi experiencia, este modelo simplifica el concepto de identidad excesivamente y este es el motivo de este artículo:

La identidad, situada entre lo que creo de mi ( mis verdades ) y el sistema al que pertenezco, es algo pluridimensional. De manera que no tenemos una sola identidad, sino un conjunto de ellas que a mi entender configuran la verdadera esencia de nuestro YO.

Yo no soy el lugar donde estoy, no soy las cosas que hago, ni soy mis habilidades, ni soy mis creencias, ni soy mi identidad, lo que soy está por encima de mi identidad, es eso lo que realmente forma parte del sistema más grande.

Y por qué afirmo que no soy mi identidad: porque de esas tengo muchas y yo sólo soy uno.

Me explico: en cada entorno pongo en juego una de mis identidades, no uso la misma identidad cuando hago de médico que cuando hago de padre, ni cuando hago psicoterapia que cuando hago meditación. Si no  uso la misma identidad cuando tengo relaciones sexuales que cuando escribo un artículo, y por lo tanto no uso las mismas creencias ni capacidades ni comportamientos, i ni tan siquiera el mismo entorno, me parece razonable pensar que tenemos varias identidades o varias dimensiones de nuestra identitat "global". Por lo tanto la esencia de nuestro ser está por encima de nuestra identidad. Somos quién coordina, como un director de orquestra, que instrumento debe sonar en cada momento.

Es decir, yo soy el director de orquesta y mis identidades los distintos músicos que componen mi sinfonia de la vida. Decir "yo soy médico" es tomar la parte por el todo, simplificar, omitir, perder información.

Intuyo que cuando el director tiene problemas para dirigir la orquesta, estos problemas trascienden a todos los niveles originando un desorden que puede ser difícil de arreglar. ¿Quizás la esquizofrenia sea un director de orquesta fuera de control o una de las identidades haciendo de director? 

Esta "personalidad múltiple" bién equilibrada i coordinada es la que, para decirlo con un ejemplo claro, permite a un ginecólogo trabajar y gozar del sexo usando para cada cosa un comportamiento, unos valores, unas creencias y una identidad adecuada. ¿Se entiende no?

No importa mucho el nombre que le pongamos a este fenómeno: identidades múltiples, multidimensionalidad de la identidad, facetas de la identidad, etc. eso seria un debate estéril, lo importante es el concepto de que somos un ser, una esencia , un "punto tierno" como dice S. Gilligan, que interaciona con el mundo desde una increible riqueza de posibilidades.

Darse cuenta de que tenemos varias identidades posibles a la vez sin dejar de ser nosotros mismos, nos hace ser mucho más flexibles, nos permite aceptar ese ying/yang internos de polaridades que trabajan juntas para formar un todo.  

Muchas veces la fuente de sufrimiento interno viene de la no aceptación de alguna de nuestras identidades o de las polaridades que su presencia genera. Cuando damos cabida a todo lo que somos, ya no hay tensión interna. 

Ahora vamos un paso más allá. Cuando nos relacionamos con los demás mostramos sólo una o dos de nuestras identidades y la persona que tenemos delande puede tomar lo que ve por el todo y quedarse con la idea que "conoce" aquién tiene delante. Emitimos juicios sobre los demás a partir de la pequeña parte que nos muestran, en el limitado contexto en que interacionamos e inferimos que esa persona "es así" en todos los ámbitos de su vida. Gran error, por supuesto.

De ahí nuestra sorpresa cuando descubrimos que un jefe tiránico es también un padre amoroso y un marido inseguro o que una monja abnegada puede ser una compañera vengativa o una hija indolente.

Es más, la identidad que mostramos ante alguien, genera que la otra persona muestre también una identidad determinada como reacción a la nuestra. Es muy interesante el punto de vista de la terapeuta familiar Virgina Satir, de como mostramos distintos estilos comunicativos en función de quién tenemos delante. Por ejemplo ser dominante ante un sumiso, pero mostrarse sumiso ante otro dominante.

Así que, la próxima vez que colguemos una etiqueta a alguien por una cosa concreta, tengamos presente que estamos ante un ser mucho más rico y polifacético de lo que nos está mostrando y que nosotros también lo somos. Por lo que probablemente tenemos mucho más en común de lo que nuestra expresión superficial permite adivinar.

¿No os fascina descubrir entre la gente conocida ( familiares, amigos, compañeros de trabajo, profesores, etc) identidades que ni tan siquiera intuíamos a primera vista? De repente resulta que el aburrido recepcionista toca en un grupo de música, el cartero es un experto en astronomía, el abogado es un friki de los trenes de juguete, el jefe implacable es en realidad un sentimental asustado, el informático escribe poesía... y descubrimos que todos tenemos muchas más dimensiones de lo que jamás habíamos imaginado.

Vivir sabiendo y disfrutando de  eso, !es una aventura maravillosa!

Somos como una margarita, parece una sola flor, pero en realidad está formada por cientos de flores unidas formando un todo muy bello. 


 





martes, 20 de marzo de 2012

¿Somos normales?

¿Cuántos de vosotros habéis deseado la muerte de un ser querido?¿es normal? -luego lo vemos-.

El concepto de normalidad aplicado a la psicologia humana es algo de lo más confuso y escurridizo.

La definición de diccionario más relacionada con lo que nos ocupa, diria algo así como que "la normalidad  es el término por el que es conocido cualquier ser vivo que carece de diferencias significativas con su colectivo" y desde el punto de vista estadístico "que hace referencia al promedio aceptado".

Hasta aquí parece fácil. Normal, es el que es como los demás y cercano al promedio. Pero claro cuando hablamos de psicologia o de comportamiento  humano lo que no está tan claro es ¿como son REALMENTE  los demás?

Si seguimos fieles al concepto de normalidad corremos el riesgo de hundir los fundamentos de la sociedad entera, porque lo que se considera socialmente normal habitualmente no es el promedio, sino la excelencia. Por lo tanto la mayoria somos "anormales". Me explico, ¿qué porcentaje de la población es "moralmente normal" , "sexualmente normal", "emocionalmente normal" "legalmente normal" , "biológicamente normal", "físicamente normal"? Considerando el promedio: la mayoría (por definición), pero si usamos criterios más reales con los que juzgamos la normalidad de los demás, para los que tener pensamientos impuros no es aceptable, el adulterio no es aceptable, estafar a hacienda , ser  envidioso, vengativo, mentiroso, bajito, etc. etc. resulta que casi nadie escapa a la "anormalidad". Aquí entra en juego nuestro mecanismo de defensa psicológico en el que tenemos un doble juicio : nuestras rarezas son variantes aceptables y justificadas de la normalidad y las de los demás son rarezas genuinas y criticables. Y eso mantiene cuerdo a medio mundo. Cuando eso falla, y empezamos a criticarnos duramente a nosotros mismos, estamos a las puertas de la psicopatologia, y este es el motivo principal de este artículo, este punto de equilibrio interior que nos permite ser jueces benévolos de nosotros mismos y de los demás.

La mayoría de las personas se consideran a sí mismas más normales que los que les rodean y pretenden que todos los demás se ajusten a SU criterio de normalidad.

Es un delicado equilibrio entre ser una sociedad hipócrita, puritana, perfecta o una sociedad de psicópatas en la que cada uno es como es, sin importarle lo que piensen los demás o cómo les afecte. Y entre estos dos extremos estamos casi todos, espero...

Si lo normal es el promedio, el adulterio, infringir las normas de tráfico, ser egoista , estar triste ,ser  mediocre o estar obeso debería ser lo normal en la mayoria de sociedades ¿no es así?

Volvemos a la pregunta inicial:

¿Cuántos de vosotros habéis deseado la muerte de un ser querido? Mi experiencia, como médico, responde que casi todos los que han tenido un ser querido en estado terminal. Pero como "lo normal" es no pensar eso ( por motivos éticos, religiosos, incluso legales) , todos los que lo piensan se sienten mal en mayor o menor medida porque no creen normal su comportamiento.

¿Cuántos habéis deseado o tenido una relación sexual socialmente reprobable? ¿Cuántos habéis robado algo, o dejado de pagar algo? ¿Cuántos han deseado morirse en algún momento de sus vidas? ¿Cuántos tienen impotencia o anorgasmia? ¿Cuántos desearían que alguien desapareciera de sus vidas "como fuera"?...podríamos hacer miles de preguntas como estas y públicamente negaríamos lo que en privado reconoceríamos. Y eso genera esa falsa  imagen de normal= perfecto. Si normal es el promedio, la normalidad nos resultaría casi insoportable. Nuestras figuras idealizadas (padres, maestros, mentores, amigos, parejas...) de repente serían de un normal aterrador que quizás no estamos preparados para aceptar.

Bueno, si he logrado confundiros lo suficiente, en este punto os merecéis un poco de luz al final del túnel.

Desde la perspectiva del constructivismo, vivimos en una realidad interna construida por nosotros a través de nuestros registros de experiencia previas, de los aprendizajes, de las interacciones de los demás y de nuestra propia remodelación interna continua. Y esa evolución interna va cambiando de manera dinámica a medida que tenemos nuevas experiencias que cambian nuestras creencias. Yo puedo tener un prejuicio sobre los judíos haste que conozco a tres que no lo cumplen y eso cambia mi creencia sobre todos. Yo creo que jamás me enamoraría de alguien de otra raza, hasta que pasa y cambia mi creencia. Y todo eso hace que lo que considero normal evolucione sin parar, más cuanto más flexible sea uno de base, claro está, y más rápidamente cuantas más experiencias "correctoras" nos arriesguemos a tener.

Cuanto más amplio y flexible sea nuestro modelo interno del mundo, más amplio será el concepto de normalidad que apliquemos sobre nosotros mismos y sobre los demás. En el otro extremo estarían los integristas que sólo consideran normal su rígido modelo del mundo y no aceptan ni la duda.

Cuanto más abiertos estamos a aceptar los modelos ajenos sin juzgarlos, más amplio y rico es nuestro propio mapa del mundo y mejor nos manejamos en él. La normalidad deja de ser una estrecha franja que no cumple casi nadie, para ser algo mucho más amplio que abraza a la mayoría de los individuos ( y de nuestros comportamientos) . Esto genera una mayor aceptación de nosotros mismos y de los demás y  cambiamos la palabra "raro" por "diferente", "interesante", "curioso"... con lo que estamos más disponibles para tener nuevas experiencias que amplien más y más nuestro concepto de normalidad. Y os advierto que el proceso es adictivo y cada vez quieres mas y más y te sientes mejor por ello.

Y eso es muy importante en la psicoterapia. Si el terapeuta considera normales a sus clientes, entendiendo sus comportamientos en el contexto y modelo de mundo en el que se producen, y creyendo que todo comportamiento tiene una intención positiva para quién lo hace, es mucho más fácil acompañar a esa persona hacia el cambio que desea, sin juzgar su estado actual ni su adónde desea llegar. Eso exige una gran flexibilidad de pensamiento, y aceptar que la normalidad no es la perfección, ni tan siquiera el promedio, que lo normal, entendido en su particular contexto, puede serlo casi todo.

No hablo de verdades universales, sólo de conceptos muy útiles para manejarse mejor por la vida.



Jordi Reviriego.



miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Qué es una corazonada?


Parece sencillo de responder, pero si somos un poco científicos, a lo Dra. Brennan de Bones, no deberían existir. Si nuestro cerebro lógico y cognitivo es el único aceptable por la ciencia, la intuición , la creativitat, incluso las emociones, no deberían existir. Y sin embargo ahí están ¿ o no?

Bién, la ciencia suele pasar de puntillas sobre lo que no entiende o no puede explicar, por evidente que esto sea.

Cada vez más científicos y especialmente neurocientíficos están rompiendo las barreras del concepto de inteligencia. Por un lado estamos descubriendo que nuestro cerebro lógico-cognitivo ( el hemisferio izquierdo para la mayoría de diestros ) no lo es todo, que quizás lo hemos sobrevalorado y que considerándolo " a peso" es menos de la mitad de nuestro cerebro. Descartada ya esa teoría según la cual sólo utilizamos una parte de nuestro cerebro, pues está demostrado que no hay partes sin usar ( por favor, el chiste fácil de política para luego...) nos queda un hemisferio derecho misterioso del que no acabamos de entender como funciona ( porque queremos entenderlo con el hemisferio izquierdo...) del que parece surgir un pensamiento no sujeto a la lógica, que es creativo, que funciona independiente de nuestro lenguaje y del resto del cerebro.

Por otro lado , nuestra neurologia está dotada con un sistema neuronal extremadamente complejo que se halla distribuido por todo el cuerpo en forma de sistema nervioso vegetativo, del cual aún no conocemos bién sus funciones más allá de las físicamente evidentes como la regulación de la digestión o la circulación. Por ejemplo ¿ donde residen las emociones? yo tampoco sé la respuesta a eso, pero si sé y puedo observar objetivamente dónde las siento y no es en la cabeza. Mi "insight" acerca de si algo me gusta o no, o si estoy triste, nervioso, alegre, asustado, etc. no lo siento en el cerebro, ahí mas bién hay "comentario" sobre lo que siento en forma de diálogo interno. Pero dónde siento mis emociones realmente es en mi sistema nervioso vegetativo , especialmente en las zonas con más concentraciones de ganglios de este sistema, es decir en la línea media del cuerpo, entre el mentón y el pubis, y especialmente en las zonas que la medicina oriental denomina chackras, que no por casualidad son zonas con mayor densidad anatómica de ganglios nerviosos. ¿Curioso no? Cuando siento una emoción algo pasa en mi pecho, estómago, etc. que me da una sensación interna que identifico como la emoción. A las emociones les podemos dar distintos nombres, pero para cada uno la sensación interna es inequívoca. No me pregunto si estoy triste o alegre: simplemente lo noto en mi cuerpo, y claro, además pienso sobre ello en mi blablabla interno y evoco memorias relacionadas , etc.

Para acabar de romper los esquemas tenemos el concepto de "cerebro cardíaco", una red neuronal cardíaca que parece que toma sus propias decisiones antes que el cerebro: ¿corazonadas? Puede que sea un centro más de inteligencia somática, o quizás el cerebro somático por excelencia, pero, lo que parece claro que que transmite al cerebro más información de la que recibe de él y que toma sus propias decisiones.

Entonces, ¿quién manda aquí?

Puede que esta pregunta nos lleve a un concepto no aplicable a nuestra neurologia. Puede no mandar nadie, ser una colaboración sinérgica de los distintos sistemas físicos y neurológicos, de manera que lo que pensamos, lo que sentimos y quienes somos no pueda entenderse desde nuestro pensamiento lógico solamente y necesite añadir conceptos no lógicos, inteligencia somática, etc y quizás hasta ir un paso más lejos y salir de nuestra propia neurologia para entrar en la "inteligencia relacional" de la mano de las neuronas espejo, complejo mecanismo que permite interactuar a las neurologias de dos personas de una manera coordinada que todavia no entendemos muy bién. Son las neuronas que hacen una sinapsis funcional con las neuronas de otro individuo. ¿Quizás el síndrome de Asperger, no sea más que un mal funcinamiento de esta sinapsis funcional?

Estas neuronas espejo, implicadas en el reconocimiento de especie, nos sirven para aprender "imitando", para "empatizar", para ponernos en la piel del prójimo, para captar su estado interno de manera inconsciente. Y eso modifica el comportamiento de nuestra propia neurologia a todos los niveles.

Es tiempo de caducar viejos esquemas que ya no encajan con lo observado. Hay mentes cerradas muy reticentes a cambiar patrones, especialemnte en el mundo científico y universitario, que son un verdadero lastre para el avance de la comprensión de la neurologia humana.

Como dijo Einstein: “Los problemas más importantes no pueden resolverse en el mismo nivel de pensamiento que los ha creado”, ¿como vamos a explicar la complejidad de nuestro sistema neurológico usando solo una pequeña parte de él?

Por lo tanto, para entender y explicar como funcionamos no podemos obviar nuestra parte no lógica, atemporal, no espacial, emocional, intuitiva, creativa, abstracta, metafórica, etc. Es como explicar un barco sin tener el cuenta el mar por donde navega. Ni podemos entender nuestras funciones neurológicas sin tener en cuenta el campo de relación donde se produce. Seria como entender un como juega un tenista sin saber que existe alguien al otro lado del campo.

Y a la par de la neurociencia, también la psicologia está muy cerrada a ampliar el concepto de mente. El otro dia , en una comida con psicólogos me comentaban lo poco que se tratan las emociones en la carrera y al fin y al cabo son lo que se encuentran cada día en el trabajo.

Ha llegado el momento de despertar a lo que no podemos explicar todavía y aceptar que está ahí: la mente cognitiva trabajando con la mente somática, la mente relacional y quién sabe qué más, la inteligencia de campo tal vez?. Lo entendamos o no el modelo actual no explica lo que ocurre, ergo, habrá que canviarlo.

Es divertido relacionarse con mentes rígidas y cerradas, tremendamente lógicas y "cerebrales" y decirles: qué sientes en tu pecho cuando te digo " te quiero" o " te odio" , y ¿cómo tu mente lógica explica eso?. Quién escoje nuestras amistades o lo que sentimos por los demás ¿ la lógica? o hay algún otro centro de decisión que no comprendemos bién aún y que es quién lleva el timón y nos hace decidir qué comida me apetece hoy o de qué color me visto, o con qué desconocido me acerco a hablar...

En terapias como la hipnosis o la PNL trabajamos mucho con "esa otra inteligencia", y la gente de repente se siente bién y no entiende porqué ¿ acaso entendían siempre porqué estaban mal? Nuestra mente "no lógica" cambia su funcionamiento y nuestra lógica quiere entenderlo, eso si es una locura.

Cuantas veces nuestra mente lógica no entiende porqué nos sentimos tan mal por una pequeña cosa o porqué nos enamoramos o por qué tomamos decisiones "por una corazonada" y sin embargo así es.

Ser concientes de todo esto ya es un cambio en la conciencia, lo entendamos o no, genera cambios.

Os dejo algunos enlaces para ampliar un poco el tema.

Cerebro cardíaco: ( la Contra de hoy) http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120314/54267641495/annie-marquier-corazon-cerebro.html


Dra. Jill Bolte, hemisferio derecho:


http://www.youtube.com/watch?v=lZKDP_Tm9zo
http://www.youtube.com/watch?v=OKLPL0s6M2Q


Neuronas espejo:


http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20120210/54251842692/el-ejemplo.html

viernes, 9 de marzo de 2012

Ràpid, més ràpid.

En anglès encara  és més ràpid de dir: FAST !!! és l'eslògan del nostre temps. Tot cal que sigui fast: el menjar, les comunicacions, les teràpies, els plaers, les relacions...la vida sencera en un "fast".

Hem fet una cursa contra el temps des de la prehistòria fins als nostres dies. El transport i les comunicacions son mes ràpides que mai, produïm més ràpid que mai i consumim més ràpid que mai. Vivim més anys que mai.

Per tant qualsevol matemàtic dedueix que si fem tot més ràpid i vivim més ens sobra temps per a tot. Però alguna cosa falla, perquè no és així. Ningú te temps per a res. Em direu que fem més coses que abans, i si bé és cert, per a mi la clau no està tant en el què fem sino en com ho fem.

He tingut la oportunitat de formar-me en mindfulness de la mà d'Andrés Martín Asuero ( gracias Andrés!!) i ha estat un gran camí de descoberta cap al "com" vivim la vida. Pels qui no coneixen el mindfulness us diré que és una disciplina que ha recollit  ensenyaments del budisme , i deixant la espiritualitat a banda, s'ha quedat amb les millors tècniques per a viure plenament conscient. Ha recollit elements del ioga, la meditació, la hipnosi, etc i Jon Kabat-Zinn n'ha fet un programa de "entrenament" de la consciència per a aprendre a viure amb ATENCIÓ PLENA.  Us deixo un enllaç que ho explica millor que jo.

http://es.wikipedia.org/wiki/Reducci%C3%B3n_del_Estr%C3%A9s_Basada_en_la_Atenci%C3%B3n_Plena


I per què us dic tot això? Bé , perquè quan vivim amb atenció plena, és a dir posant la consciència en el que fem, acceptant les coses tal i com son, vivint moment a moment, de sobte, el temps desapareix. Ja no hi ha pressa. Quan mirem el rellotge, ja no vivim en el temps, vivim jutjant la informació del rellotge. Només estem en el temps quan no hi pensem, és paradògic.


Quan viatgem en bus , mentre escoltem música i revisem el correu de l'iphone tot fent un escàner de la moda que vesteix la gent que ens envolta i pensant en els problemes de feina, parella, etc. el temps es fa fonedís, la nostra consciència vaga entre tants focus d'atenció que res sembla prou real. Tot ha de ser ràpid i això ens paralitza, ens estressa, ens angoixa.

Quan aturem el pensament per un moment i contemplem per la finestra el simple moviment d'una fulla seca sobre l'asfalt, posant-hi tota l'atenció amb els nostres sentits, tots els nostres sistemes es relaxen, tot esdevé nou, mirem el món amb ulls de nen, fascinats per les coses més senzilles. En aquest instant el temps no existeix, no hi ha pressa. Heu vist mai un nen abstret per una joguina? us sembla que té pressa?

Fins i tot si  mengem un "fast-food" amb els 5 sentits, ens semblará deliciós, apreciant les textures, les olors, els colors, els gustos...no és un tema de temps, sino d'atenció, pot ser una sola mossegada de plaer conscient o 10 hamburgueses sense gairebé plaer.

La nostra ment està on som nosaltres o fuig constantment cap a altres llocs?

Si  quan fas una cosa només fas allò amb tota la teva atenció, ho faràs més ràpid, amb més plaer, més eficàcia i et semblarà que t'has pres tot el temps necessari per a fer-ho, i de fet així és.

La pressa retarda, la calma agilitza.

Quan estic amb algú,  no hi ha res més, aquells minuts són exclusivament per a ell, amb atenció plena, sense contaminar-ho amb el que ja ha passat o amb el que faré després, vivint moment a moment. Resultat per a mi: no hi ha estrés, puc gaudir plenament del moment, encara que només duri un minut i calgui fer mil coses després.

Les persones som addictives al plaer instantani, i alhora ens el perdem per la seva inmediatesa. Heu menjat mai crispetes en un cinema? en podeu menjar només dues? No, és clar, ni el Dalai Lama n'és capaç! i ara la pregunta incòmode: quàntes en disfruteu amb consciència? El plaer és tant instantani, que el nostre cervell se'n va a una altra banda a la tercera crispeta i com un acte automàtic "inconscient" ens mengem les altres 1500 sense adonar-nos. Literalment.

I com les crispetes, passen els moments de la nostra vida, de manera automàtica, deixant una sensació de buidor, o bé els podem viure amb consciència, deixant una sensació de plenitut deslligada del temps. No importa quant sino com. Com en el conte de Bucay, només vivim, realment, el temps en que ens sentim vius, la reste es perd.

Dins la ment el temps és subjectiu absolutament: un minut d'espera, un minut de sexe, un minut de crispetes, un minut de dolor, un minut d'avorriment, un minut de pànic, un minut de massatge, un minut de dubte, un minut de vida...  són comparables?

Bé si estem d'acord en que el temps dins la ment és subjectiu, podem entendre que només quan connectem amb nosaltres mateixos, amb consciència, podem gaudir realment de la vida sense pressa.

Quan la PNL cita la frase de Korzybski " El mapa no és el territori" es refereix 
justament a això, el nostre mapa mental , la realitat on vivim, és subjectiva, construida per nosaltres a partir de la realitat objectiva externa, però no necessàriament coincident. Un minut és un minut exacte en un rellotge atòmic, però al nostre cervell ja és una altra història. O no?

I d'això tractarà un curs que estem preparant per al mes de Juny, de la connexió conscient amb un mateix.

Jordi Reviriego.











viernes, 2 de marzo de 2012

Para mi aMiga la rana.

(este lo he escrito en la lengua de Sancho Panza para que veas que se idiomas...)


Erase una vez , en un ciénaga inglesa, entre viejos olmos, olor a musgo y lluvia fina, que vivia una rana. Era una rana verde, aunque no lo parecía a primera vista. Mientras otras ranas se bañaban entre aguas límpidas de las charcas más claras, nadando ágilmente y haciendo piruetas bajo el agua, nuestra aMiga , estaba posada sobre el cieno que le ensuciaba su lindo cuerpecito. Desde que perdió su infantil cola de renacuajo, se sintió insegura, así que sus grandes i vívidos ojos contemplaban el mundo sin mirarse a si misma.

De hecho era lista y brillante en todo, nadie cazaba insectos mejor que ella, nadie saltaba más rápida ni más alto, y de no ser que parecia una cerda embadurnada de barro, podríamos ver que también era muy bella. Tan brillante era, que no se podía permitir decepcionar a los que le alababan por sus logros diciendoles la verdad: no sabía nadar en aguas claras, se aHogaba. Así que, para no ahogarse, eligió vivir en el barro, y quiso creer que eso incluso era bueno para su belleza, de todos es sabido que los baños de barro mantienen la piel tersa. Algunas ranas de la gran charca veían que algo no andaba bién con ella, pero no acertaban con la causa, algunas otras sabían lo que ocurría , pero no querian ver defectos en su aMiga y la trataban como si todo fuera bién, más asustados y desorientados que ella misma. Algunas ranas incluso se daban algún chapuzón en el barro para que nuestra aMiga se sintiera mejor, compartían su situación por un momento, pero se avergonzaban de verla tan sucia y la forzaban a bañarse en agua limpia , se enfadaban ( por su bién, claro), se desesperaban pensando que la rana era solo una guarra que no se quería lavar, sin saber que no sabía nadar todavía. Cuanto más querían protegerla se su suciedad, más sucia se sentía ella, más se hundía en el barro.

Todo parecía funcionar, nuestra aMiga no se ahogaba...pero seguía sin saber nadar y sin poder gozar del placer de ser una rana libre, que goza con plenitud de la naturaleza, ahora barro, luego agua, a veces hierba...se consolaba escuchando historias de otras ranas que también vivían en el barro, aunque para ser sinceros le daban lástima.

Un viejo y gordo sapo que vivía en una madriguera cercana a la ciénaga contemplaba la escena con curiosidad. A lo largo de sus años, había visto muchas situaciones parecidas i comprendía el problema mejor que ningún otro. Se acordó del señor búho, que siendo polluelo pasó por algo similar. Mientras sus hermanos aprendieron a volar él tuvo miedo de caer del nido y decepcionar a sus padres, así que esperó un poco más para crecer, y un poco más, y un poquito más. La madre pensando que le faltaban fuerzas para volar le alimentaba más y más, para ella que estuviera bién alimentado era lo más importante. Claro que eso lo hizo engordar, y al ser tan pesado ahora sí que ya no podía volar ni que quisiera. Como no volaba la madre lo alimentaba más y más y la cosa empeoraba por momentos. El padre, que tanto amaba a su hijo, no sabía como ayudarle, así que para no sentirse mal, se dedicó a ver en su hijo sólo lo que le hacía sentir bién: mi hijo tiene el mejor plumaje de todo el bosque, el pico más brillante y los ojos más agudos, ¿no es maravilloso? y cuanto menos queria ver sus defectos más alababa a su hijo y menos le ayudaba a crecer, con lo que se sentía peor pero, lo alababa más y más y volaba más lejos para contarle a todo el mundo las maravillas de su hijo...y todo empeoraba. Suerte tuvo nuestro aMigo, de que su madre conociera a una lechuza, astuta como la mangosta que le dió la solución.

Le dijo,  tu hijo no puede volar porque está mal alimentado, ¿ no lo ves?-dijo la lechuza. Por supuesto dijo la madre, siempre se lo he dicho!- respondió la mama búho. Bién, pero tu hijo necesita un alimento muy especial, no cualquier cosa, un alimento para volar...y para eso lo mejor siempre ha sido la carne de lemming. El lemming es un roedor parecido a un ratón rechonchete que vive en el ártico y su carne tiene poderes increíbles. Debes volar hasta el ártico, cazar un lemming, traerlo y dárselo de comer a tu hijo y podrá volar como sus hermanos-sentenció la lechuza.

La madre aunque dudó mucho,dada la gravedad de la situción decidió emprender el viaje y le contó el motivo de su viaje a su hijo y le puso una eXcusa al señor búho para que le acompañara en el viaje. Dejó a la lechuza al cuidado de su hijito y partió.

Al buhito, la señora lechuza no le hacía mucha gracia, pero se resignó. Pasaron semanas, ya que el ártico está muy lejos desde Inglaterra, y la lechuza apenas se ocupaba del buhito, raramente le traía algún ratón, cada vez con menos frecuencia. Nuestro aMigo, estaba muy enfadado, con la lechuza, con sus padres, consigo mismo, su único desaHogo era gritar y batir las alas con furia para no sentir el hambre en su panza. Estaba visiblemente más delgado, y de tanto batir las alas ganó fuerza y maestria hasta que un día, maldiciendo a la perversa lechuza se fué volando a cazar un ratón para sobrevivir.  Cuando volvió al hueco del árbol con su presa, se dió cuenta de lo que había sucedido en realidad, y voló y voló al encuentro de la lechuza, pero esta yo no estaba, su trabajo había terminado.

Y volviendo a nuestra charca, ¿ puedes imaginar lo que hizo el viejo sapo con nuestra aMiga la ranita no?

Jordi Reviriego.