Benvinguts / Bienvenidos

Benvinguts a un espai on gaudir de ser conscient de la vida, de cada moment, de ser valuosos i de saber que tot pot canviar a millor, només cal descobrir com fer-ho.


Bienvenidos a un espacio donde gozar de ser consciente de la vida, de cada momento, de ser valiosos i de saber que todo puede cambiar a mejor, sólo hace falta descubrir cómo hacerlo.

lunes, 27 de mayo de 2013

PNL PARA ENFERMERAS Y MÉDICOS

Hace ya unos años, cuando comencé a formarme en PNL ni sabía que existía, pero me llamó la atención un curso del Colegio de Médicos de Barcelona que se titulaba "Cuidar y cuidarse en salud mental con PNL" y lo daba un psiquiatra, Paco Verjano. He de confesar que en aquel momento ni me fijé en lo de PNL, lo que me llamó la atención fué el "CUIDARSE". Después de tantos años estudiando y ejerciendo, jamás hice un curso para aprender a cuidar de mí mismo, todo era para los demás. Y este es un mal común entre el personal sanitario, te enseñan a ayudar a los demás, pero no a ti mismo. No me extraña que haya tanto burn out en nuestra profesión.


Cuando terminas la carrera, tienes mucha información y ni idea de como usarla. Ninguna habilidad comunicativa, ninguna formación sobre el manejo de las emociones del paciente y menos aún de las tuyas. Eso es un déficit formativo que se puede pagar muy caro. El colectivo sanitario va a la cabeza de sufrir depresiones, adicciones, ansiedad, etc. El consumo de ansiolíticos entre los médicos es alarmantemente frecuente y no me sorprende.

Cuando dedicas tu vida a los pacientes , te expones cada día a un sinfin de emociones que no sabes manejar, dificultades para comprender a los pacientes y a ti mismo y eso se paga. Algunos médicos, como protección ante todo eso se refugian en la "distancia terapéutica" que los aleja del paciente y se vuelven fríos científicos, otros se entregan a su trabajo hasta quemarse, otros se amparan en las enfermedades para no enfrentarse a los pacientes. Y es comprensible, no tenemos las herramientas para hacerlo mejor.

Bién, continuando con mi historia, mi primer contacto con la PNL me hizo consciente de mis emociones en relación con mi trabajo y conmigo mismo, y eso fué un descubrimiento transformador. Hasta el momento creía estar perfectamente, pero me di cuenta que estaba pagando un desgaste personal importante para hacer bién mi trabajo. A partir de ese curso introductorio quise aprender más y más y fui descubriendo como la PNL enriquecía mi día a día, mi trabajo, mi vida.

Una parte de la PNL nos enseña a comunicarnos con maestría, y puede que eso sea tan necesario o más para un médico como la propia carrera. Saber expresar al paciente exactamente lo que queremos es relativamente fácil, pero que el paciente entienda exactamente lo que queremos, ya es otra historia. Las habilidades comunicativas nos permiten adaptar nuestro lenguaje a cada uno de nuestros pacientes, saber comprobar que el mensaje llega y es comprendido, marca la diferencia. Recuerda que lo importante no es lo decimos, sino lo que el otro entiende. Muchas veces los médicos damos la información correctamente, pero el paciente no ha comprendido lo que queremos transmitir, y luego nos quejamos de que no nos hacen caso. Es como hablar idiomas distintos. La PNL te enseña a suspender tu modelo del mundo y abrirte al del paciente para poder entender y hablar su lengua. Esto da un cambio culitativo a la comunicación. Cuando exploramos las creencias del paciente sobre si mismo, sobre su enfermedad, sobre los tratamientos, etc, empezamos a comprender su mundo y como encaja nuestro modo de ver las cosas en él. Si exploro el mundo de la otra persona sin juzgar, puedo entender su lógica, que no tiene porqué parecerse a la mía y motivarlo para el cambio positivo para su salud desde su modelo.

Recuerdo un paciente mayor que decía querer dejar de fumar pero siempre fracasaba. Al entrar en su modelo de mundo, descubrí que fumar era lo único que hacía en contra de la opinión de su dominante esposa. De poco sirve aplicar el protocolo de consejo antitabaco sin comprender eso. Cuando le ayudé a encontrar otra manera mejor de reivindicar su libertad ante su esposa, dejó de fumar sin mayor dificultad. Saber explorar esas sutilezas tan importantes, hace mi trabajo mucho más eficaz y gratificante. No sólo comprendemos mejor al paciente sino que le ayudamos a que se comprenda a sí mismo.

La PNL anima a ser muy curioso, a descubrir cómo funcionamos las personas, sin compararlas. Preguntarse ¿como hace ese diabético para no cuidar su dieta? tiene una manera de funcionar que le lleva a no cuidarse, descubramos cuál es y podremos invitarle al cambio. No hay confrontación, solo curiosidad para descubrir como ayudarle. El psiquiatra Milton Erickson , ante un caso nuevo , cuando le preguntaban si podía ayudarle respondia: "No lo sé, pero siento una gran curiosidad sobre ello". Su postura era siempre positiva, enfocada a explorar, no si podria ayudar, que lo daba por supuesto, sino a descubrir cómo hacerlo. Os podéis imaginar como cambia esa actitud en tu consulta. Cada paciente es un campo interesante para explorar y no un adversario a doblegar.

Otra gran herramienta de la PNL es darse cuenta de  nuestras emociones, y aceptar que son nuestras, no es el paciente quién las genera, las generamos nosotros al interaccionar con él. Eso te devuelve el poder, y la responsabilidad, en tí mismo. Esta persona no "me pone  nervioso", soy yo quién se pone nervioso, por lo tanto está en mi mano conocer cómo hago para sentirme así y adquirir las herramientas para cambiar eso. Curiosamente, cuando tú cambias, en lugar de intentar cambiar al otro, el otro también cambia, ¿curioso eh?

Cuida de ti mismo para cuidar de otros.

Hasta ahora no he hablado de la PNL como terapia, sino como cambio en la manera de funcionar propia que hace que cada una de tus acciones sea más eficaz y satisfactoria para ti y para los demás. Es decir, no "aplicamos" la PNL, la incorporamos a nuestra manera de ser. Hay quién simplifica la PNL diciendo que son técnicas de cambio, pero eso es sólo una pequeña parte de la PNL, lo más importante es que cambias tu manera de vivir, de relacionarte con los demás y contigo mismo, de comprender el mundo de los otros y el tuyo propio, y a partir de ahí es donde generas cambios potentes y efectivos.¿Eres capaz de comprender y aceptar que un paciente no siga tus indicaciones sin sentirte frustrado?

La PNL no se aprende en los libros , es una experiencia que hay que incorporar en uno mismo, hay que vivirla, experimentarla, sacar tus propias conclusiones. El resultado es que ganas en flexibilidad, eres más amable contigo mismo y como consecuencia , con los demás. Exige trabajo personal, desechar viejas creencias limitantes, ampliar horizontes, estar abierto, curioso, atento y conectado, cuestionarse tus "verdades", tener más opciones, más alternativas...es un proceso apasionante.

El el mundo sanitario, cada vez más tecnológico, más frío, más especializado, más "costo-eficaz", es imprescindible si queremos disfrutar de nuestro trabajo, gozar de un enfoque más flexible, cercano, abierto y amable desde el que trabajar y sobretodo vivir.

La PNL se basó desde sus principios en el modelaje de la excelencia, es decir en descubrir como hacen lo que hacen los que lo hacen mejor en cada campo.Dominar eso, te permite aprender continuamente de los demás. Preguntar a un paciente ¿como ha conseguido hacer este cambio fácilmente? nos hace aprender de su experiencia, compartirla con otros , incorporar esa sabiduría en nosotros mismos. A cada persona que modelamos, enriquecemos nuestro modelo, ganamos flexibilidad estrategias, alternativas.

La PNL es , por tanto , una vía de conciencia, conocer nuestros procesos automáticos, ser conscientes de ellos.  Como decía Jung, somos esclavos de los procesos internos de los que no somos conscientes. Aplicado a los demás, también les acompañamos a descubrir sus procesos "automáticos", como primer paso para generar cambios en ellos. Visto así , la PNL no es un método para aplicar a los demás, es para uno mismo, lo que ocurre es que funcionando así, nuestra interacción con los demás es muy distinta y genera cambios en nuestros pacientes, mejora nuestra comunicación y comprensión de los demás y aprendemos a cuidar de nosotros mismos como nunca antes hicimos.

Invito a todos los sanitarios a cuidar de sí mismos, física y mentalmente, para sentirse bien en su vida y en su trabajo y que esto genere mayor calidad en su comunicación, mejor conexión con sus pacientes y ganar flexibilidad y creatividad en su día a día. Aprender a conectar con el ser humano que tienes delante, desde el centramiento, sin juzgar, escuchando, viviendo el momento en presente, con consciencia plena, cambia por completo nuestra actitud y los resultados.

A mi me ha funcionado.



Si quieres aprender PNL con el mejor :

http://www.institutoneuron.com/

viernes, 17 de mayo de 2013

¿Podemos ser libres?

Para empezar: ¿Qué es ser libre?

Una definición posible es esta:

"ser libre significa , en primer lugar, tener ausencia de coacciones externas e internas que impidan nuestra capacidad de elección, es decir, no tener influencia de las personas ni de los sentimientos.
Somos realmente libres mediante un proceso de liberación que requiere un esfuerzo. En el momento que dejamos de seguir lo que dicen nuestros padres y somos suficientemente maduros y responsables para elegir por nosotros mismos y hacerlo de manera correcta, en ese momento somos libres.
Ser libre es poder elegir por ti mismo sin influencia de los demás"

Bien, ahora permitidme destrozar tan bonita definición. 

En primer lugar por inespecífica, ya que no puede ser más vaga e inconcreta, pero aún así, vamos a intentar darla por buena, a ver que pasa.

Todos tenemos claro lo que es una coacción externa o interna, cuando alguien o nosotros mismos , nos impiden elecciones libres, pero todas nuestras decisiones están inevitablemente influidas por nuestros instintos, creencias, aprendizajes, opiniones externas, etc. por lo tanto ya no son libres. Decidimos lo que queremos en un marco muy concreto que ha venido de fuera. Es más, cuando "nos liberamos" de todo lo que nos limita, buscamos desesperadamente unas nuevas reglas que nos pongan límites. 

Es como si al destruir nuestra "cárcel" nos sintiéramos perdidos y desorientados y necesitáramos construir otra que la sustituya. En el proceso de destrucción de nuestros límites ya estamos construyendo otros.



Me pregunto si la absoluta libertad sería soportable...

Por nuestra naturaleza gregaria, tenemos una necesidad de pertenecer a algo más grande que nosotros, y eso , necesariamente, implica renunciar a una parte de nuestra libertad. Eso sí, cuando vencemos nuestros límites actuales, tenemos la aparente libertad de elegir los siguientes, pero no la de no elegir ninguno.

Me gusta observar a las personas que se desmarcan de las convenciones sociales y dicen ser libres, cuando en realidad se unen a otro sistema igualmente restrictivo. Por ejemplo, el movimiento okupa antisistema tiene unas normas de funcionamiento, una jerarquía, incluso una forma de vestir y de pensar necesarias para ser aceptado. Así que cambian las mechas californianas por las rastas y eso les hace sentir libres...es de locos ¿o no?

Otros, hacen un camino más interno y espiritual y se liberan de sus creencias "impuestas" por la sociedad, por su pasado, por sus experiencias previas, etc. pero no he visto ninguno que no se aferrara a nuevas creencias, algunas incluso más limitantes que las anteriores.

Para muchos , el camino de la liberación, para por una férrea disciplina con la que renuncian a toda libertad. Con todo mi respeto para los que dedican su vida a ello, pero ¿es libre un monge budista que se aferra al desapego y renuncia a todo para ser libre mediante una férrea disciplina? ¿y una asceta indú que renuncia a todo y se impone un sinfín de sacrificios y penurias para ser libre? ¿Acaso no están sujetos a unas nuevas creencias limitantes?

En todo el mundo tenemos la libertad de encarcelarnos a nuestro gusto, nuestro sistema ofrece un montón de celdas, a veces de lujo, donde no ser libre: la familia, los amigos, el dinero, la moda, la pareja, los hijos, la política, el deporte, el prestigio, el culto al cuerpo, la dieta, la religión, la patria, los fármacos, los hobbyes, el trabajo, la educación, las adicciones...

Necesitamos creencias limitadoras para orientarnos y estar tranquilos. Los niños que no tienen claros sus límites, en lugar de ser felices, se angustian. Les tranquiliza tener un marco de relación y comportamiento con normas claras y definidas. Y cuando crecemos, eso se mantiene, podemos cambiar los barrotes, pero no vivir sin ellos.

Entonces ¿qué es ser libre?

Desde mi conscientemente encarcelado modo de ver, ser libre pasa, en primer lugar por ser consciente de lo que nos limita y coacciona interna y externamente. Una vez somos conscientes de eso, podemos ejercer la libertad de aceptar o no esas limitaciones. Si las aceptamos, ya estamos ejerciendo la libertad de vivir en esa celda y no en otra. Si no las aceptamos , podemos cambiar, derribar todos los muros y necesariamente construir un nuevo marco restrictivo en el que sentirse seguro. Puede que esa sea toda la libertad que somos capaces de soportar.


Puede que la única libertad verdadera sea la ser conscientes de lo que nos limita y poder elegir nuevos límites, y cambiarlos flexiblemente a lo largo de la vida. Eso nos lleva a una gran responsabilidad, si tú eres quién construye tus muros, debes ser consciente de que están ahí y aceptar que los has puesto tu. Ya no sirve el victimismo o dar la responsabilidad a los demás , llegado a este punto, tu eres el arquitecto que construye su cárcel, por lo tanto, hazte un lugar cómodo y confortable donde limitar tu libertad, busca un pijama de rayas agradable a tus ojos, sé un carcelero amable de tí mismo y respeta los muros de los demás, no es tarea tuya derribar muros ajenos sin consentimiento. Puede que alguien , viendo tu celda más amplia, cálida y luminosa , con agradable perfume y música amable, te pida ayuda para mejorar la suya, y sólo entonces tienes permiso para dar soporte a su deseo.

Cuando tomas consciencia de ti mismo, adquieres la libertad de cómo no ser libre a tu elección, por lo tanto elige bien tu nueva casa, puesto que, quizás, no estamos preparados para vivir en campo abierto.

Aunque no sea una libertad absoluta, hay una gran diferencia.

¿te sientes cómodo en la vida que te has construido hasta ahora?



Puede que este artículo no sea más que los barrotes de mi ventana, así que no te lo tomes muy en serio...