Benvinguts / Bienvenidos

Benvinguts a un espai on gaudir de ser conscient de la vida, de cada moment, de ser valuosos i de saber que tot pot canviar a millor, només cal descobrir com fer-ho.


Bienvenidos a un espacio donde gozar de ser consciente de la vida, de cada momento, de ser valiosos i de saber que todo puede cambiar a mejor, sólo hace falta descubrir cómo hacerlo.

miércoles, 7 de agosto de 2013

El sistema educativo ha caducado.

Vivimos en la era de internet, nuestros datos viajan por la nube, tenemos una identidad digital. En nuestro bolsillo , un pequeño teléfono nos da acceso a toda la información , vivimos rodeados de puertas de acceso a la información en tiempo real. 

 Nadie en su sano juicio guardaría en el disco duro de su ordenador toda la información que visita en internet, simplemente porque el ordenador no es ya un contenedor de datos , sino una puerta a un sistema mucho mayor que conecta a todos los ordenadores del mundo. Por lo tanto, las prestaciones del ordenador se usan para manejar la información, no para acumularla.

Nuestro cerebro está ya conectado a la red de información a través de tantos interfaces , que ya no necesitamos almacenar datos en él, porque tenemos "la nube" donde guardarlos. El cerebro debe ser el contenedor de experiencias y recursos, no de datos. Sin embargo, el sistema educativo sigue centrado en los contenidos que el niño "debe aprender" , más que en que aprenda a manejar la información y a ser innovador en su uso.

Los niños, perciben eso y pierden el interés en acumular datos y habilidades que no necesitan, se desmotivan y tienen "déficit de atención". Claro, ¿quién dedica su atención a memorizar la altura de las montañas si es una información que está más accesible en mi smartphone que en mi cerebro?

Los que ya tenemos unos años...reflexionemos, ¿qué porcentaje de los datos memorizados a lo largo de nuestra educación tenemos aún en nuestra memoria? ¿y de este pequeña parte, cuantos usamos en nuestras vidas salvo para jugar al Trivial?¿cuantas integrales y derivadas hacemos al día?¿ cuando hiciste tu última raíz cuadrada?

Si tu respuesta se parece a la mía, habrás dicho que casi todo lo aprendido no te sirve o no lo recuerdas. Sin embargo, no es problema, porque la información está fácilmente disponible y lo que realmente cuenta son las habilidades aprendidas , el " aprender a aprender " de la educación, que tristemente es más un efecto secundario que un objetivo para el sistema educativo actual.

Además, cada mente es única y es brillante en algunos aspectos más que en otros, pero , una vez más, si tu brillantez no encaja con el contenido curricular, eres un fracasado escolar.


Recordemos que Einstein, era un "mal estudiante" según sus profesores...

Entonces, ¿hacia donde debe ir la educación?

Pues, si nos liberamos de todo lo que ya está fácilmente accesible, tenemos un enorme espacio mental y de tiempo disponibles. Una vez superado el ciclo inicial de primaria , sobre los 9 años, que nos da la base, ( leer, escribir, sumar , restar, multiplicar y dividir, conocimientos básicos sobre nuestro entorno, etc.) la formación de un niño debería tener menos datos innecesarios y más habilidades necesarias. 

Un buen plan formativo, debe cultivar todas las áreas, de la manera más vivencial posible: la música, el dibujo, el ajedrez, el baile, la meditación, el deporte, la lectura, el juego... el objetivo es desarrollar habilidades a partir de vivencias, no contenidos, y explorar en qué ámbito cada niño es brillante. La educación debe ser una fuente de experiencias vividas que nos den recursos para ser flexibles y creativos. Un niño sacará mucho más provecho de saber relajarse , que de memorizar nombres y fechas, por ejemplo.

A esta edad los niños son curiosos, inquietos, creativos, sin límites, experimentadores...bastaría con mantener esto hasta la edad adulta y adquirir habilidades para focalizar todo eso en una dirección que motive al individuo.

La generación que está en nuestras escuelas, viven en un mundo muy distinto al de sus padres, han nacido con  internet y eso lo ha cambiado todo: sus relaciones personales y sociales, su manera de pensar, como circula la información por sus vidas y de sus vidas. Y están pisando terreno desconocido, sin referencias, ya que sus padres y profesores no tienen ninguna referencia de lo que están viviendo ellos. Esta generación, no puede ser educada como si nada hubiera cambiado. Ni se puede evaluar su evolución escolar como hasta ahora. 

El objetivo de la educación debe ser formar adultos creativos, con capacidad de planificación, con habilidades comunicativas , que sepan trabajar en grupo de un modo generativo, con inteligencia emocional, con autoconsciencia de sus emociones , que sepan cuidar de su salud , y sobretodo, que hayan tenido la ocasión de cultivar su excelencia durante su etapa escolar. 

En resumen, la siempre difícil tarea de los maestros, ha cambiado de objetivo, ahora ya no es el contenido curricular, sino enseñar a cada niño a aprender lo que necesita para expandir su excelencia. Que aprendan a experimentar, a acceder a la información , a trabajar conectados con los demás , que cuiden de su ser generativo, que se valoren a si mismos, que colaboren con los demás para crear algo mejor que por sí solos.

Basta ya de desperdiciar neuronas y personas. No todos acabarán la educación con los mismos conocimientos ( ahora tampoco ), pero si con las mismas habilidades básicas de aprendizaje ( habrán aprendido a aprender ) y con la oportunidad de desarrollar las que, por su naturaleza , ya son excelentes. Eso creará una sociedad mucho más heterogénea, capaz de reinventar el mundo como nunca antes. Ya terminó la era de formar trabajadores uniformados, ahora entramos en la era de los emprendedores creativos.

A mi modo de ver, necesitamos una generación con más adaptabilidad, flexibilidad, creatividad y que sean capaces de plantear nuevas soluciones a los problemas. El fracaso escolar ( es decir el fracaso de el sistema educativo ) irá a más si seguimos enseñando como si el mundo fuera el mismo. Si queremos resultados diferentes, tendremos que hacer las cosas de un modo diferente. 



lunes, 27 de mayo de 2013

PNL PARA ENFERMERAS Y MÉDICOS

Hace ya unos años, cuando comencé a formarme en PNL ni sabía que existía, pero me llamó la atención un curso del Colegio de Médicos de Barcelona que se titulaba "Cuidar y cuidarse en salud mental con PNL" y lo daba un psiquiatra, Paco Verjano. He de confesar que en aquel momento ni me fijé en lo de PNL, lo que me llamó la atención fué el "CUIDARSE". Después de tantos años estudiando y ejerciendo, jamás hice un curso para aprender a cuidar de mí mismo, todo era para los demás. Y este es un mal común entre el personal sanitario, te enseñan a ayudar a los demás, pero no a ti mismo. No me extraña que haya tanto burn out en nuestra profesión.


Cuando terminas la carrera, tienes mucha información y ni idea de como usarla. Ninguna habilidad comunicativa, ninguna formación sobre el manejo de las emociones del paciente y menos aún de las tuyas. Eso es un déficit formativo que se puede pagar muy caro. El colectivo sanitario va a la cabeza de sufrir depresiones, adicciones, ansiedad, etc. El consumo de ansiolíticos entre los médicos es alarmantemente frecuente y no me sorprende.

Cuando dedicas tu vida a los pacientes , te expones cada día a un sinfin de emociones que no sabes manejar, dificultades para comprender a los pacientes y a ti mismo y eso se paga. Algunos médicos, como protección ante todo eso se refugian en la "distancia terapéutica" que los aleja del paciente y se vuelven fríos científicos, otros se entregan a su trabajo hasta quemarse, otros se amparan en las enfermedades para no enfrentarse a los pacientes. Y es comprensible, no tenemos las herramientas para hacerlo mejor.

Bién, continuando con mi historia, mi primer contacto con la PNL me hizo consciente de mis emociones en relación con mi trabajo y conmigo mismo, y eso fué un descubrimiento transformador. Hasta el momento creía estar perfectamente, pero me di cuenta que estaba pagando un desgaste personal importante para hacer bién mi trabajo. A partir de ese curso introductorio quise aprender más y más y fui descubriendo como la PNL enriquecía mi día a día, mi trabajo, mi vida.

Una parte de la PNL nos enseña a comunicarnos con maestría, y puede que eso sea tan necesario o más para un médico como la propia carrera. Saber expresar al paciente exactamente lo que queremos es relativamente fácil, pero que el paciente entienda exactamente lo que queremos, ya es otra historia. Las habilidades comunicativas nos permiten adaptar nuestro lenguaje a cada uno de nuestros pacientes, saber comprobar que el mensaje llega y es comprendido, marca la diferencia. Recuerda que lo importante no es lo decimos, sino lo que el otro entiende. Muchas veces los médicos damos la información correctamente, pero el paciente no ha comprendido lo que queremos transmitir, y luego nos quejamos de que no nos hacen caso. Es como hablar idiomas distintos. La PNL te enseña a suspender tu modelo del mundo y abrirte al del paciente para poder entender y hablar su lengua. Esto da un cambio culitativo a la comunicación. Cuando exploramos las creencias del paciente sobre si mismo, sobre su enfermedad, sobre los tratamientos, etc, empezamos a comprender su mundo y como encaja nuestro modo de ver las cosas en él. Si exploro el mundo de la otra persona sin juzgar, puedo entender su lógica, que no tiene porqué parecerse a la mía y motivarlo para el cambio positivo para su salud desde su modelo.

Recuerdo un paciente mayor que decía querer dejar de fumar pero siempre fracasaba. Al entrar en su modelo de mundo, descubrí que fumar era lo único que hacía en contra de la opinión de su dominante esposa. De poco sirve aplicar el protocolo de consejo antitabaco sin comprender eso. Cuando le ayudé a encontrar otra manera mejor de reivindicar su libertad ante su esposa, dejó de fumar sin mayor dificultad. Saber explorar esas sutilezas tan importantes, hace mi trabajo mucho más eficaz y gratificante. No sólo comprendemos mejor al paciente sino que le ayudamos a que se comprenda a sí mismo.

La PNL anima a ser muy curioso, a descubrir cómo funcionamos las personas, sin compararlas. Preguntarse ¿como hace ese diabético para no cuidar su dieta? tiene una manera de funcionar que le lleva a no cuidarse, descubramos cuál es y podremos invitarle al cambio. No hay confrontación, solo curiosidad para descubrir como ayudarle. El psiquiatra Milton Erickson , ante un caso nuevo , cuando le preguntaban si podía ayudarle respondia: "No lo sé, pero siento una gran curiosidad sobre ello". Su postura era siempre positiva, enfocada a explorar, no si podria ayudar, que lo daba por supuesto, sino a descubrir cómo hacerlo. Os podéis imaginar como cambia esa actitud en tu consulta. Cada paciente es un campo interesante para explorar y no un adversario a doblegar.

Otra gran herramienta de la PNL es darse cuenta de  nuestras emociones, y aceptar que son nuestras, no es el paciente quién las genera, las generamos nosotros al interaccionar con él. Eso te devuelve el poder, y la responsabilidad, en tí mismo. Esta persona no "me pone  nervioso", soy yo quién se pone nervioso, por lo tanto está en mi mano conocer cómo hago para sentirme así y adquirir las herramientas para cambiar eso. Curiosamente, cuando tú cambias, en lugar de intentar cambiar al otro, el otro también cambia, ¿curioso eh?

Cuida de ti mismo para cuidar de otros.

Hasta ahora no he hablado de la PNL como terapia, sino como cambio en la manera de funcionar propia que hace que cada una de tus acciones sea más eficaz y satisfactoria para ti y para los demás. Es decir, no "aplicamos" la PNL, la incorporamos a nuestra manera de ser. Hay quién simplifica la PNL diciendo que son técnicas de cambio, pero eso es sólo una pequeña parte de la PNL, lo más importante es que cambias tu manera de vivir, de relacionarte con los demás y contigo mismo, de comprender el mundo de los otros y el tuyo propio, y a partir de ahí es donde generas cambios potentes y efectivos.¿Eres capaz de comprender y aceptar que un paciente no siga tus indicaciones sin sentirte frustrado?

La PNL no se aprende en los libros , es una experiencia que hay que incorporar en uno mismo, hay que vivirla, experimentarla, sacar tus propias conclusiones. El resultado es que ganas en flexibilidad, eres más amable contigo mismo y como consecuencia , con los demás. Exige trabajo personal, desechar viejas creencias limitantes, ampliar horizontes, estar abierto, curioso, atento y conectado, cuestionarse tus "verdades", tener más opciones, más alternativas...es un proceso apasionante.

El el mundo sanitario, cada vez más tecnológico, más frío, más especializado, más "costo-eficaz", es imprescindible si queremos disfrutar de nuestro trabajo, gozar de un enfoque más flexible, cercano, abierto y amable desde el que trabajar y sobretodo vivir.

La PNL se basó desde sus principios en el modelaje de la excelencia, es decir en descubrir como hacen lo que hacen los que lo hacen mejor en cada campo.Dominar eso, te permite aprender continuamente de los demás. Preguntar a un paciente ¿como ha conseguido hacer este cambio fácilmente? nos hace aprender de su experiencia, compartirla con otros , incorporar esa sabiduría en nosotros mismos. A cada persona que modelamos, enriquecemos nuestro modelo, ganamos flexibilidad estrategias, alternativas.

La PNL es , por tanto , una vía de conciencia, conocer nuestros procesos automáticos, ser conscientes de ellos.  Como decía Jung, somos esclavos de los procesos internos de los que no somos conscientes. Aplicado a los demás, también les acompañamos a descubrir sus procesos "automáticos", como primer paso para generar cambios en ellos. Visto así , la PNL no es un método para aplicar a los demás, es para uno mismo, lo que ocurre es que funcionando así, nuestra interacción con los demás es muy distinta y genera cambios en nuestros pacientes, mejora nuestra comunicación y comprensión de los demás y aprendemos a cuidar de nosotros mismos como nunca antes hicimos.

Invito a todos los sanitarios a cuidar de sí mismos, física y mentalmente, para sentirse bien en su vida y en su trabajo y que esto genere mayor calidad en su comunicación, mejor conexión con sus pacientes y ganar flexibilidad y creatividad en su día a día. Aprender a conectar con el ser humano que tienes delante, desde el centramiento, sin juzgar, escuchando, viviendo el momento en presente, con consciencia plena, cambia por completo nuestra actitud y los resultados.

A mi me ha funcionado.



Si quieres aprender PNL con el mejor :

http://www.institutoneuron.com/

viernes, 17 de mayo de 2013

¿Podemos ser libres?

Para empezar: ¿Qué es ser libre?

Una definición posible es esta:

"ser libre significa , en primer lugar, tener ausencia de coacciones externas e internas que impidan nuestra capacidad de elección, es decir, no tener influencia de las personas ni de los sentimientos.
Somos realmente libres mediante un proceso de liberación que requiere un esfuerzo. En el momento que dejamos de seguir lo que dicen nuestros padres y somos suficientemente maduros y responsables para elegir por nosotros mismos y hacerlo de manera correcta, en ese momento somos libres.
Ser libre es poder elegir por ti mismo sin influencia de los demás"

Bien, ahora permitidme destrozar tan bonita definición. 

En primer lugar por inespecífica, ya que no puede ser más vaga e inconcreta, pero aún así, vamos a intentar darla por buena, a ver que pasa.

Todos tenemos claro lo que es una coacción externa o interna, cuando alguien o nosotros mismos , nos impiden elecciones libres, pero todas nuestras decisiones están inevitablemente influidas por nuestros instintos, creencias, aprendizajes, opiniones externas, etc. por lo tanto ya no son libres. Decidimos lo que queremos en un marco muy concreto que ha venido de fuera. Es más, cuando "nos liberamos" de todo lo que nos limita, buscamos desesperadamente unas nuevas reglas que nos pongan límites. 

Es como si al destruir nuestra "cárcel" nos sintiéramos perdidos y desorientados y necesitáramos construir otra que la sustituya. En el proceso de destrucción de nuestros límites ya estamos construyendo otros.



Me pregunto si la absoluta libertad sería soportable...

Por nuestra naturaleza gregaria, tenemos una necesidad de pertenecer a algo más grande que nosotros, y eso , necesariamente, implica renunciar a una parte de nuestra libertad. Eso sí, cuando vencemos nuestros límites actuales, tenemos la aparente libertad de elegir los siguientes, pero no la de no elegir ninguno.

Me gusta observar a las personas que se desmarcan de las convenciones sociales y dicen ser libres, cuando en realidad se unen a otro sistema igualmente restrictivo. Por ejemplo, el movimiento okupa antisistema tiene unas normas de funcionamiento, una jerarquía, incluso una forma de vestir y de pensar necesarias para ser aceptado. Así que cambian las mechas californianas por las rastas y eso les hace sentir libres...es de locos ¿o no?

Otros, hacen un camino más interno y espiritual y se liberan de sus creencias "impuestas" por la sociedad, por su pasado, por sus experiencias previas, etc. pero no he visto ninguno que no se aferrara a nuevas creencias, algunas incluso más limitantes que las anteriores.

Para muchos , el camino de la liberación, para por una férrea disciplina con la que renuncian a toda libertad. Con todo mi respeto para los que dedican su vida a ello, pero ¿es libre un monge budista que se aferra al desapego y renuncia a todo para ser libre mediante una férrea disciplina? ¿y una asceta indú que renuncia a todo y se impone un sinfín de sacrificios y penurias para ser libre? ¿Acaso no están sujetos a unas nuevas creencias limitantes?

En todo el mundo tenemos la libertad de encarcelarnos a nuestro gusto, nuestro sistema ofrece un montón de celdas, a veces de lujo, donde no ser libre: la familia, los amigos, el dinero, la moda, la pareja, los hijos, la política, el deporte, el prestigio, el culto al cuerpo, la dieta, la religión, la patria, los fármacos, los hobbyes, el trabajo, la educación, las adicciones...

Necesitamos creencias limitadoras para orientarnos y estar tranquilos. Los niños que no tienen claros sus límites, en lugar de ser felices, se angustian. Les tranquiliza tener un marco de relación y comportamiento con normas claras y definidas. Y cuando crecemos, eso se mantiene, podemos cambiar los barrotes, pero no vivir sin ellos.

Entonces ¿qué es ser libre?

Desde mi conscientemente encarcelado modo de ver, ser libre pasa, en primer lugar por ser consciente de lo que nos limita y coacciona interna y externamente. Una vez somos conscientes de eso, podemos ejercer la libertad de aceptar o no esas limitaciones. Si las aceptamos, ya estamos ejerciendo la libertad de vivir en esa celda y no en otra. Si no las aceptamos , podemos cambiar, derribar todos los muros y necesariamente construir un nuevo marco restrictivo en el que sentirse seguro. Puede que esa sea toda la libertad que somos capaces de soportar.


Puede que la única libertad verdadera sea la ser conscientes de lo que nos limita y poder elegir nuevos límites, y cambiarlos flexiblemente a lo largo de la vida. Eso nos lleva a una gran responsabilidad, si tú eres quién construye tus muros, debes ser consciente de que están ahí y aceptar que los has puesto tu. Ya no sirve el victimismo o dar la responsabilidad a los demás , llegado a este punto, tu eres el arquitecto que construye su cárcel, por lo tanto, hazte un lugar cómodo y confortable donde limitar tu libertad, busca un pijama de rayas agradable a tus ojos, sé un carcelero amable de tí mismo y respeta los muros de los demás, no es tarea tuya derribar muros ajenos sin consentimiento. Puede que alguien , viendo tu celda más amplia, cálida y luminosa , con agradable perfume y música amable, te pida ayuda para mejorar la suya, y sólo entonces tienes permiso para dar soporte a su deseo.

Cuando tomas consciencia de ti mismo, adquieres la libertad de cómo no ser libre a tu elección, por lo tanto elige bien tu nueva casa, puesto que, quizás, no estamos preparados para vivir en campo abierto.

Aunque no sea una libertad absoluta, hay una gran diferencia.

¿te sientes cómodo en la vida que te has construido hasta ahora?



Puede que este artículo no sea más que los barrotes de mi ventana, así que no te lo tomes muy en serio...



viernes, 12 de abril de 2013

¿ DONDE PONEMOS LA ATENCIÓN ?

Los neurocientíficos van locos buscando en qué recoveco del cerebro se oculta cada función, y muchas las han encontrado, pero la atención se les resiste. Lo mismo ocurre con la consciencia: somos conscientes de que somos conscientes, pero no de como lo hacemos para serlo y menos aún en que parte de nuestra neurología se oculta la consciencia. Algunos estudios apuntan a que la consciencia es el resultado de TODA la neurología ( no sólo el cerebro ) funcionando integradamente.

Pero bien, para no liarnos más, vamos a centrarnos en la atención, como si fuera una linterna que ilumina el infinito espacio inconsciente llevando a la consciencia la parte iluminada. Imaginemos algo así como un enorme desván oscuro lleno de tesoros, experiencias, aprendizajes, etc, de los que no tenemos consciencia y sin embargo están ahí influyendo en cada una de nuestras decisiones...probablemente tomando las decisiones antes de que seamos conscientes de ellas !!! como parecen demostrar algunos estudios que miden la conductancia de la piel y permiten objetivar cambios hasta dos minutos antes de que seamos conscientes de algo...inquietante? curioso?

En ese inmenso desván inconsciente, acudimos a buscar recursos, recuerdos, capacidades...pero solemos ser muy poco exhaustivos en nuestras búsquedas, así que llevando consciencia a unas pocas cosas , generalizamos como si las hubiéramos sacado todas. Me explico mejor : si vamos a responder la pregunta : ¿cómo fue tu infancia? , acudimos a buscar unas pocas experiencias de nuestra infancia y sacamos conclusiones sobre todo ese largo período a partir de ellas. Esa tremenda generalización , omisión y distorsión del pasado genera lo que vivimos como "nuestra verdadera historia". Es como si acudiéramos a una biblioteca a documentarnos sobre El Renacimiento y leyendo diez páginas al azar de entre cientos de libros, sacáramos conclusiones para hacer una tesis sobre el tema.



Podéis imaginar las enormes consecuencias que tiene tener una visión tan restringida de nuestra historia personal. A veces vivimos encarcelados por un pasado construido a partir de unos pocos recuerdos que no representan más que una pequeña parte de nuestras experiencias. Incluso un niño maltratado jugó y rió a carcajadas cientos de veces en su infancia, recibió amor de muchas personas y se sintió feliz en muchos momentos. Una vez adulto, a partir de los mismos recuerdos , puede sentir que tuvo una buena infancia con algunos momentos duros, una infancia con momentos buenos y malos por igual o una infancia terrible en que todo fue malo. Y esa MENTIRA sobre sí mismo le condicionará en cada momento.

Donde pongamos la ATENCIÓN cuando escudriñamos nuestro inconsciente en busca de respuestas marcará la diferencia en nuestra vida presente.

¿Y cómo hacemos para archivar y rescatar recuerdos?

Nuestro inconsciente no es un archivo alfabético , ni siquiera cronológico, ni jerarquizado por su trascendencia, sinó que es un archivo EMOCIONAL de nuestras experiencias. Cuando sentimos un determinado estado interno y acudimos a nuestros recuerdos, aparecerán fácilmente recuerdos en los que experimentamos ese misma emoción, aunque no tengan aparente relación lógica entre sí. Si cuando nos preguntan por nuestra infancia entramos en una emoción negativa, accederemos fácilmente a los recuerdos ligados a esa emoción y pasaremos por alto el resto. Cuantas más veces hagamos este proceso más fácil e intensamente accederemos a "esa versión" de nuestro pasado y más "real" nos parecerá.





Una vez entendido que lo que damos por real sobre nuestro pasado, presente o futuro es sólo la pequeña parte sobre la que ponemos la atención y de la que tenemos consciencia, ganamos la libertad de poner nuestra atención donde queramos y construir un nuevo pasado , presente y futuro a partir de esa nueva consciencia.

En PNL lo llamaríamos enriquecer el mapa, es decir llevar nuestra atención sobre cuantas más experiencias mejor para que nuestra "construcción" se base en algo más cercano a la realidad.

Y como de cualquier modo vamos a construir una visión muy parcial , ¿porqué no construirla de un modo mejor, llevando voluntariamente la atención hacia lo que nos hace sentir bién? Si vamos a llevar más consciencia sobre una parte de nuestra vida o de nosotros mismos, pongamos la atención en lo que nos ayuda y abre posibilidades.  Ya que yo me hago mi "book" , mejor seleccionemos las mejores fotos para enriquecerlo ¿no?

Os invito a hacer una simple experiencia:

-escribe brevemente como fue tu infancia y guárdalo.
-Durante diez días, escribe cada día diez momentos felices de tu infancia, reviviéndolos mentalmente con el mayor detalle posible, prestando  atención a lo que ves, escuchas y sientes al revivir el recuerdo.
-Vuelve a escribir brevemente como fué tu infancia y disfruta comparándolo con lo que escribiste el primer día.

Cuantas veces revisitamos recuerdos desagradables una y otra vez, enriqueciéndolos, modificándolos...¿sabiás que cada vez que revisitas un recuerdo lo cambias ligeramente? Generamos terribles leyendas a partir de unas pocas experiencias y sufrimos enormemente por ello. Date cuenta que ese proceso puede hacerse conscientemente en tu favor, puedes reescribir toda tu historia de vida llevando la atención a otras partes de tu pasado. Volviendo a la metáfora de la biblioteca, es como dejarse aconsejar por un experto sobre qué libros sobre El Renacimiento leer con detalle para hacer un buen trabajo sobre el tema.

Muchas veces es necesario ese "consejero", esa presencia humana que nos ayuda en ese proceso de redibujar nuestro pasado, por eso la labor del terapeuta en PNL o en hipnosis ericksoniana es acompañar el proceso y mantener la dirección positiva, sosteniendo y orientando el cambio, sin poner nada de su parte. Aunque el trabajo es interno y personal, necesitamos una mano amiga que nos sostenga. Si lo hacemos solos, puede que accedamos a una experiencia que nos bloquea o nos hace entrar en una emoción negativa y revisitemos de nuevo lo que nos hace sentir mal, reforzando una vez más la emoción negativa.

Este enfoque nos permite mirar también a cómo construimos nuestro futuro y enriquecer ese constructo con más recursos y posibilidades. Ya que vivimos en una ilusión sobre nosotros mismos, hagámosla un lugar cómodo donde vivir.



Recuerda la frase de Milton Erickson: "Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz"

lunes, 25 de febrero de 2013

TRATAMIENTO DEL DOLOR Y LA FIBROMIALGIA CON HIPNOSIS Y PNL

" No brain , no pain " es decir , sin cerebro no hay dolor. 

El dolor es una experiencia mental. Cuando los receptores periféricos del dolor (nociceptores) transmiten una señal dolorosa a través de nuestros nervios hasta el cerebro, no es más que un impulso eléctrico que el cerebro interpretará como dolor. Del mismo modo , la diferencia entre ruido y música es una experiencia mental, depende de la interpretación que nuestro cerebro da al impulso auditivo y eso varía entre una persona y otra. Mientras para muchos adolescentes Mozart es aburrido, para muchos amantes de la música clásica, AC/DC es una cacofonía.

Hay interesantes estudios sobre el dolor en miembro fantasma, un miembro que ha sido amputado o que no tenemos de nacimiento y sin embargo nuestro cerebro nos envía una percepción de dolor procedente de él. Incluso muchos pueden precisar el dedo exacto del que procede, ¡aunque no exista!

El dolor es útil e imprescindible para evitar daños a nuestro cuerpo, nos avisa de algo que nos está hiriendo para que podamos retirar a tiempo la parte que está en peligro.También nos avisa de que algo no va bien y merece nuestra atención: por ejemplo un deportista que ignora un dolor leve en una articulación acabará con una lesión más severa. El cuerpo se comunica con nosotros a través de los síntomas para que le prestemos atención y pongamos soluciones al respecto. Cuando el cuerpo necesita reposo para reparar una parte dañada, el dolor es lo que asegura que lo hagamos.

Además, nuestro cuerpo puede marcar prioridades y anular un dolor si la ocasión lo merece. La mayoría de personas que entran a una consulta cojeando de dolor, correrían como atletas para escapar de un tigre hambriento y no sentirían dolor hasta haber pasado el peligro ¿o no es así? Su sistema neurohormonal les daría una descarga de analgesia para superar el peligro. Hace unos años , mi hija y yo fuimos atropellados y me rompí dos costillas. No sentí dolor alguno hasta que mi hija estuvo atendida en el hospital, una hora más tarde. Entonces me relajé y pude notar mi dolor y la dificultad al respirar. Hasta entonces mi cerebro bloqueó esta señal, había cosas más prioritarias que atender.

Hay muchos estudios que demuestran que según el componente emocional de un dolor, cambia su evolución y pronóstico y la respuesta a los analgésicos. Por ejemplo, no evoluciona igual un dolor por un golpe fortuito que si es resultado de una agresión. Lo que pensamos sobre el dolor, influye sobre el mismo ( recordemos que el cerebro interpreta y modula esta señal de una manera que sólo empezamos a comprender). 





 Pero no todo el dolor es  útil y nos avisa de algo evitable, hay dolores que se cronifican sin ningún sentido aparente. A veces, simplemente es una lesión crónica que el cuerpo no puede reparar y necesita de cirugía, pero en otras, la lesión ya no existe o sencillamente no hay una causa objetiva para ese dolor. ¿qué ocurre entonces? Nuestro cerebro interpreta una señal dolorosa que en realidad no se origina fuera del cerebro. Y lo más curioso es que hasta la fibromialgia más limitante, se cura temporalmente ante un tigre hambriento ( yo siempre tengo tigres hambrientos en mi consulta para estos casos...). Se ha establecido un circuito anómalo que transmite dolor sin necesidad de estímulo a los nociceptores, es como un bucle que se retroalimenta.

El dolor crónico, tiene además un efecto emocional muy potente que acentúa su percepción, ocupa cada vez más espacio en nuestra consciencia hasta eclipsar todo lo demás. Este círculo vicioso nos atrapa cada vez más, hasta que todo en nuestra vida gira alrededor del dolor, los analgésicos no consiguen ya controlarlo y una sensación de desesperación y limitación se cierne sobre nosotros hasta llevarnos a una depresión que empeora todavía más el cuadro. De hecho muchos dolores crónicos responden mejor a los antidepresivos y a los anitiepilépticos que a los analgésicos ¿curioso no?

La fibromialgia, enfermedad desconocida por los médicos e incomprendida para mucha gente, responde mal a cualquier fármaco, sin que la ciencia aclare el porqué. Hay muchas teorías, probablemente porque ninguna explica lo que realmente ocurre. Y sospecho que dentro de ese cajón de sastre que llamamos fibromialgia también hay muchos trastornos distintos que entremezclan la hipersensibilidad al dolor, estados emocionales, enfermedades reumáticas o neurológicas aún por descubrir...confío que con el tiempo se arroje nueva luz que ayude a todas esas personas que sufren.

Sin entrar en aspectos físicos, de los que tan poco sabemos todavía , está demostrado que si intervenimos en el proceso cerebral que proporciona la vivencia de dolor, conseguimos mejorar éste. Y ahí es donde la hipnosis, como herramienta que nos permite intervenir sobre los procesos inconscientes, es de gran utilidad. Nuestro inconsciente, como director de orquesta, maneja todos nuestros estados internos, nuestros procesos no conscientes que gobiernan nuestro cuerpo y por lo tanto es una puerta a los funcionamientos de nuestra mente que modulan nuestra experiencia de dolor.

En la hipnosis de espectáculo, que nada tiene que ver con la hipnosis clínica terapéutica, todos hemos visto como se puede generar anestesia de un miembro y clavar una aguja sin sentir dolor, pero eso, aunque espectacular, no es útil dada su efímera duración, pero sí que nos abre un mundo de posibilidades sobre lo que nuestro cerebro es capaz de lograr.

El tratamiento del dolor con hipnosis, usado en Unidades de Dolor de muchos hospitales, ha demostrado ser mucho más que un placebo como antaño se creía, y es efectivo en el contexto de un tratamiento multidisciplinar.


Lo primero, para tratar el dolor con hipnosis, es partir de un diagnóstico médico correcto. Si el dolor nos está avisando de una metástasis ósea, por ejemplo, sería una terrible negligencia usar la hipnosis para mejorarlo y que eso retrase el diagnóstico. 

Una vez hecho un diagnóstico médico de certeza, vendrá el diagnóstico psicológico: con qué sucesos vitales coincidió el inicio del dolor o qué lo agrava, que "utilidad" tiene ese dolor para la persona, en que situaciones emocionales el dolor mejora o empeora, cuáles son sus creencias sobre ese dolor, etc. No hablo de una diagnóstico del DSM ( manual de desórdenes mentales con el que se codifican los diagnósticos psiquiátricos), sino de un diagnóstico a medida para cada paciente.Cada persona es un ser único y valioso, no le colguemos una etiqueta que empobrezca la visión que todos van a tener sobre él. Yo no tengo pacientes fibromiálgicas, tengo mujeres que sienten dolor, cada una es un mundo distinto y maravilloso por descubrir, no lo reduzcamos a una palabra generalizadora.

Una vez hecho todo esto, y sólo entonces, la hipnosis y la PNL como tratamiento del dolor es una herramienta útil, que mejorará tanto el dolor, como las limitaciones que produce, como el estado emocional de la persona.

La hipnosis es una buena herramienta de psicoterapia y de tratamiento del dolor, no es una solución mágica que todo lo arregla, ni ayuda a todo el mundo de la misma manera. Hay factores que modifican el resultado, sobretodo la resistencia consciente o inconsciente a mejorar de su problema, a ser hipnotizado, a aceptar los cambios que supondrá en su vida mejorar de su dolor, etc. Por todo esto, la hipnosis debe ser una herramienta más en un proceso de terapia que prepare a la persona para vivir con éxito todo el proceso. 

Y , como ya comenté, en otro artículo, 

http://jordireviriego.blogspot.com.es/2012/04/la-hipnosis-de-cada-dia.html

la hipnosis no provoca una pérdida de control del hipnotizado, sólo hará lo que despierto se permitiría hacer,   no es más que un mito eso del control mental del hipnotizador, en realidad, es una autohipnosis SIEMPRE, el terapeuta da una vía al paciente para entrar en trance y hacerlo o no, es decisión del paciente en todo momento, y salir del trance también. Es simplemente dejarse llevar, pero siempre queda un "testigo" en nosotros que nos despertará inmediatamente si el trance no es de su agrado. 

En consulta, muchas veces se usa la hipnosis "despierta", con un trance ligero que permite al consciente colaborar en todo el proceso, personalmente me parece el nivel de trance más adecuado para tratar el dolor.

Hay un mundo esperando a que salgas a disfrutarlo, atrévete a descubrirlo.

martes, 12 de febrero de 2013

SOMOS PERSONAJES LEGENDARIOS

Una de las corrientes de la terapia breve, originada en las estrategias terapéuticas de Milton H. Erickson, es la terapia narrativa, es decir usar la narración como estrategia de la terapia. Para ello se usan cuentos, metáforas, etc. que elabora el propio paciente guiado por el terapeuta para darse cuenta de aspectos de sí mismo. En ocasiones el terapeuta reescribe la historia redefiniendo al personaje del paciente para ofrecer nuevas alternativas y puntos de vista.

El planteamiento parte de la base del constructivismo. La realidad no es objetiva sino construida. Y no sólo la realidad externa, también el concepto de nosotros mismos es una "leyenda" construida. Interpretamos un personaje ante el mundo y ante nosotros mismos ( y no siempre coinciden)

Es interesante escuchar como hablamos de nosotros mismos, como si fuéramos personajes de una novela.

Cuando alguien se define o nos cuenta su vida, es fácil categorizar " que tipo de novela" nos está contando.

-tragedia: personaje trascendente, que genera pena.
-melodrama: tendencia al patetismo, menos conmovedor.
-comedia: más cotidiano, personajes más humanos.
-bufonada: riéndose de todo, tono de absurdidad.
-etc.

También podemos identificar la posición de la persona en "su leyenda" sobre sí mismo:

-protagonista activo de su historia.
-personaje secundario que vive en manos de los personajes principales o del "destino".

Todos nos presentamos con una máscara que nos sirve de "anuncio": unos son víctimas, otros guerreros, otros excéntricos, otros triunfadores, etc. etc.y a partir de esta máscara explicamos la historia de nuestra vida.

Lo síntomas son metáforas de nuestra historia, son calidades de nuestro personaje.

Muchas veces vemos en terapia personajes que ya no encajan en su propia leyenda y por eso aparecen síntomas: ansiedad, depresión...

Vamos a ver un ejemplo real para entender mejor el planteamiento:

Mujer de 62 años que viene a la consulta por síntomas depresivos. Empezamos a conocer su personaje primero por su aspecto: mujer atractiva, vestida muy juvenil, con un físico muy cuidado, ropa cara, peinado moderno, joyas llamativas y tono de voz dulce, educado y seductor.
Explica que viene de una familia rica y a los 16 años se enamoró perdidamente de un chico de 20 años que era de una clase social inferior. Renunció a ejercer su carrera de filóloga para criar a sus 5 hijos y ocuparse de la casa. Sigue enamorada de su marido, a pesar de conocer sus infidelidades reiteradas. Él vive la vida como quiere, saliendo con sus amigos, practicando vela, viajando y teniendo relaciones extramatrimoniales públicamente.Al jubilarse el marido, la situación empeora y él vive como un adolescente mientras ella, ya con los hijos emancipados se queda sola y triste "en su castillo". Algunos de sus hijos le aconsejan que se separe y otros que no lo haga. Ella no sabe qué hacer, está enamorada del hombre con el que se casó, pero la realidad actual es otra.

Bien, estamos ante un drama romántico , ella es como una princesa adolescente que se casa con un plebeyo locamente enamorada a pesar de la oposición de su familia. Ella no es la protagonista de su historia, más bien es un personaje secundario que se define respecto a su marido, a sus hijos, etc. pero no por sí misma. La angustia aparece cuando su idealización adolescente del marido y de sí misma choca con una realidad que no concuerda con su leyenda ( ha envejecido, su marido no es el personaje romántico que ella ama, ha renunciado a su vida por los demás...) Se siente atrapada. Su demanda es saber si su matrimonio tiene solución o no.


Su personaje está anclado en el pasado, en una adolescencia eterna donde ella es una princesa destronada sin solución. La vida ha ido avanzando, pero ella no.

El objetivo de la terapia será hacerla "crecer" hasta su edad cronológica, que sea consciente de sus fortalezas y capacidades, enriquecer su narrativa de manera que pueda ser el personaje central de su vida y madure para decidir en base a su presente, no a su pasado.

El primer paso será confrontarla con su presente para que acepte la pérdida de la idealización del marido, resolver los nudos que la anclan al pasado ( ¿qué pasaba en su vida cuando tenía 16 años para que se enamorara tan perdidamente para toda la vida?) y ayudarla a planear su futuro.

Hacerle tomar consciencia de las muchas cosas que ha decidido por si misma a lo largo de su vida, reforzar sus recursos, ayudar a reforzar su autoconcepto. Al fin y al cabo es una mujer madura, bella, culta y refinada, con poder adquisitivo, que puede tomar las riendas de su vida.

El objetivo final será que se siente con libertad para decidir sobre su vida. El terapeuta no debe aconsejar sobre si separarse o no, porque así reforzaríamos su autopercepción de personaje secundario a merced de los demás. Tan solo debe ayudarla a crecer como persona hasta tener fuerza y madurez para tomar las riendas de su vida y decidir como quiere vivirla.

En este caso, siendo ella filóloga, podemos orientar la terapia entera como una novela. Primero que tome consciencia de su personaje para que pueda redefinirlo y escribir una nueva historia sobre sí misma. Le ayudamos a enriquecer su historia y su personaje con muchos más matices y recursos.Quizás si esa princesita crece hasta ser una reina fuerte y segura de sí misma , sepa llevar a su personaje con decisión y coraje hasta una nueva trama que la satisfaga mucho más. El marido puede evolucionar hasta estar a su altura y reescribir una nueva historia de amor más madura o seguir con su adolescencia eternamente, pero en este caso no será al lado de una reina fuerte y poderosa. De hecho el marido es el adolescente que ella ama , solo que el amor ya no es correspondido.

Nuestro personaje también condiciona el "papel" del resto de personajes de nuestra vida. Cuando nuestro personaje evoluciona y se enriquece, el resto de personajes, o se recolocan o no encajan en nuestra historia y salen de ella.

Otro caso interesante, contado por el mismo Erickson es el de una mujer obesa de mediana edad, que acudió a él para perder peso con hipnosis. Fue una chica muy atractiva y promiscua, que disfrutaba levantando pasiones entre los hombres. Se casó enamorada de su marido y tiene un matrimonio feliz. Erickson, como excelente estratega, descubrió pronto la resistencia a adelgazar de la paciente. Ella estaba satisfecha con su vida matrimonial y su nuevo personaje en la vida. Si adelgazaba y recuperaba su atractivo, temía volver al personaje seductor y sexy que fue y no ser fiel a su marido si los hombres la volvían a considerar deseable. Es como si el personaje actual necesitara un atrezzo que le restara atractivo para existir. El trabajo consistió en llevar consciencia a esa resistencia para que ella pudiera decidir si quería adelgazar o no.

Ser conscientes del personaje que representamos en nuestra leyenda de vida nos da el poder de decidir si queremos seguir interpretando el mismo papel o cambiarlo o mejor aún enriquecerlo con nuevos matices y recursos, dejando de ser un personaje plano para ser un personaje mucho más rico e interesante para nosotros mismos, el protagonista de una historia apasionante que apetezca ser vivida. Pasar a ser autores y protagonistas de nuestra propia historia y ser conscientes de todo lo que escribimos en ella, hace que nos sintamos mucho más dueños de nuestras vidas y nos valoremos más. 

Si no te gusta tu personaje o tu leyenda, !reinvéntala y escribe otra! y si no sabes cómo, pide ayuda a un terapeuta.

No se trata de despreciar lo "escrito" hasta ahora , sino de darle un giro interesante a nuestra novela, enriquecer nuestro personaje con nuevas capacidades e involucrarlo en historias más interesantes. 


Jordi Reviriego.

viernes, 11 de enero de 2013

TENIR ÈXIT A LA VIDA.


L’ESCALADOR



En Damià , es trobava esgotat, havia arribat al cim d’una muntanya molt i molt alta i va veure, amb gran tristesa que, el que ell creia que era el cim més alt, només era una turó en comparació amb el veritable pic que veia des d’allà. Ell volia arribar al cim, però com sempre , comprovava que hi havia una muntanya més alta darrera de la que havia pujat. Amargament recordava els seus fracassos i traient forces d’on no n’hi havien, s’obligà a seguir pujant.


Quatre hores més tard, va veure una petita cabana de fusta a mitja muntanya, protegida sota una gran balma i s’hi acostà, necessitava reposar. Va trucar a la porta de fusta i li va obrir un vellet de llargs cabells i barba blanca que el va rebre amb un ampli somriure. Passa, el convidà, prendràs un te ben calent.

L’ancià s’interessà pel noi i li preguntà que hi feia tant amunt.

-Vull arribar al cim, però cada cop que hi arribo veig una muntanya més alta més enllà i és com tornar a començar. -digué amb els ulls plorosos.
-A quina alçada vols arribar? - preguntar l’ancià.
-A la més alta, no vull fracassar.- digué el noi amb determinació.
-Llavors està perdut, si no saps on vols arribar, com sabràs que ho has aconseguit? – preguntà l’ancià.
-Molt fàcil –respongué l’escalador- no veuré cap muntanya més alta que la meva.

-Ummm –va dir l’ancià mirant-lo als ulls amb tendresa- les Muntanyes Inuit, no funcionen així, son com la vida, sempre et presenten una muntanya més alta que la que has pujat. El cim el marques tu quan et sentis bé amb el que has aconseguit. Les Muntanyes sempre guanyen, si vols guanyar tu, hauràs de tenir clar a quina alçada et sentiràs triomfador. Llavors miraràs tot el que has pujat amb orgull, sense importar-te si hi ha un cim més alt. Has de trobar el teu cim o no descansaràs mai- va concloure acariciant la seva barba.

En Damià, quedà pensatiu, recordant tots els cims que havia pujat, l’esforç, les ensopegades, i, a l’intentar recordar la bellesa dels paisatges que havia travessat, es va adonar que no havia pogut gaudir del camí, sempre pensant en el cim més alt.

S’aixecà d’un bot i amb renovades forces va dir: el meu cim és en aquesta cabana, aquí és on volia arribar , el cim sóc jo mateix.


Jordi Reviriego